Ese conjunto que tanto te gusta no te queda nada bien. Debe ser porque has engordado en los últimos tiempos.
Y, sabes, te estás quedando un poco calva a pesar de las píldoras y pastillas para el pelo. El suelo del baño no miente.
No, ya no tienes la misma gracia.
¿Yo? No creo estar mucho mejor. No ves, mi vida, que me vuelve la arritmia cada vez que te miro o me miras o sonríes o paseas a mi lado buscando en mi bolsillo cogerme de la mano.
Sabes, cariño, que todo eso está en tu cabeza. Y no creo que sean sólo mis ojos los que hablen cuando digo que eres preciosa.
Este relato ha sido elegido para la sección "Mención Especial" en el blog Aprendiz de Palabras. Gracias Srta. Su por el honor que me hace.

me encanta
ResponderSuprimirGracias, estimada Cristina
SuprimirQué liiiindo! Eso es amor y lo demás tontería...
ResponderSuprimir¿Me lo dejas para mi Mención Especial?
Besitos
Por supuesto, Srta. Su.
SuprimirEs para mí un honor aparecer en su Mención Especial.
Un abrazo
Has vuelto fuerte. Los años no envejecen el amor, lo endulzan.
ResponderSuprimirEl amor crece y se hace fuerte en las imperfecciones.
ResponderSuprimirTe amo pese a tus defectos que son muchos y los amo, y la arritmia que me producen.
ResponderSuprimirUn micro precioso!!!
Un abrazo